Por: Revista Sin fronteras Media
Entre el 9 y el 11 de octubre, la Caravana Ciclista Antiminera recorrió los territorios de Latacunga, Apahua, Zumbahua, Chugchilán, Sigchos, Las Pampas y Palo Quemado, en una jornada de solidaridad con las comunidades que defienden sus tierras frente a la amenaza de la minería. Bajo el lema «Pedaleemos juntos por los territorios», organizaciones sociales, comunidades y defensores de la naturaleza unieron sus voces en una sola causa: el agua, los páramos y la vida no se negocian.



Primer día: Apahua, la alegría de recibir
La caravana en su primer día avanzó en su recorrido a la comuna Apahua, donde la organización Pallamukuy recibió a los participantes con la alegría, la fuerza y la hospitalidad de su gente. Entre paisajes, tradiciones y el calor de la comunidad, se reafirmó la defensa del territorio, el agua y la vida.
El mensaje fue claro desde el primer pedaleo: ¡Aquí decimos sí al turismo, no a la minería! La jornada incluyó además un espacio de cine comunitario, pensado para fortalecer la conciencia colectiva y la organización desde las propias comunidades.


Segundo día: Zumbahua y la preocupación por el proyecto minero Unacota
El segundo día llevó a la caravana hasta la parroquia de Zumbahua, donde fue recibida por la Unión de Organizaciones Campesinas e Indígenas de Zumbahua (UNOCIZ), en un encuentro marcado por la unidad y el compromiso con la defensa de los territorios.
En esta parroquia, las comunidades expresaron su preocupación ante la concesión del proyecto minero Unacota, que comprende 2.747 hectáreas, por las posibles afectaciones al agua, a la Pachamama y a las actividades agrícolas que sostienen la vida comunitaria.
El recorrido continuó por los territorios de Cotopaxi hasta llegar al cantón Sigchos, llevando un mensaje de solidaridad con las comunidades de Palo Quemado y Las Pampas. Desde cada comunidad y en cada pedaleada se reafirmó el compromiso con la defensa del agua, los páramos, la biodiversidad y la vida.

Tercer día: Palo Quemado y Las Pampas, el cierre de una jornada de resistencia
Al tercer día, la Caravana Ciclista Antiminera llegó a los territorios de Palo Quemado y Las Pampas, en la provincia de Cotopaxi, como muestra de solidaridad y compromiso con las comunidades que defienden sus territorios frente a las amenazas de la minería.
Durante esta jornada de movilización, ciclistas y participantes recorrieron distintos sectores llevando un mensaje de unidad, resistencia y defensa de la naturaleza, el agua y la vida. La llegada a Palo Quemado y Las Pampas marcó el cierre de esta jornada de recorrido y reafirmó la importancia de fortalecer la organización comunitaria y la solidaridad entre los pueblos en defensa de sus derechos colectivos.



Una sola voz
La Caravana Ciclista Antiminera no fue solo un recorrido sobre dos ruedas: fue un acto colectivo de presencia, memoria y dignidad. De Latacunga a Las Pampas y Palo Quemado, las comunidades demostraron que la organización y la unidad siguen en movimiento.
¡El territorio no se vende, se defiende!
¡No a la minería, sí a la vida!
