QUITO – El pasado fin de semana, la Misión Comboniana en Ecuador celebró el Encuentro de Fraternidad de bienhechores, familiares y amigos, un espacio dedicado a la oración, el agradecimiento y el fortalecimiento de la red de apoyo que sostiene la labor misionera en los lugares más necesitados del mundo.
«Lo que verdaderamente cuenta ante los ojos de Dios es la solidaridad con los más necesitados y el sacrificio realizado». El aporte económico tiene un valor simbólico frente al impacto espiritual y social que genera.


Con este espacio de fraternidad, los Misioneros Combonianos agradecen a la familia de bienhechores ecuatorianos que, con su compromiso silencioso pero constante, permiten que la labor de evangelización y promoción humana no se detenga.
Aparte del apoyo voluntario a las misiones, San Daniel Comboni pensó en otra forma de ayuda y es a través de la Obra del Redentor que consiste en la celebración diaria de una Eucaristía, celebrada por un Misionero Comboniano, según las intenciones de los donantes. Este medio nos ha permitido fortalecer el vínculo entre amigos y bienhechores.

¿Cómo inscribirse a la Obra del Redentor?
Para quienes deseen sumarse a esta cadena de solidaridad y participar de sus frutos espirituales, la Misión Comboniana mantiene abiertas las inscripciones bajo las siguientes modalidades:
- Inscripción por un año: $20,00
- Inscripción a perpetuidad: $50,00 (valor simbólico único)
Canales de atención:
- Presencial: Acérquese a la Editorial Sin Fronteras en Quito: Av. 10 de Agosto N. 38-50 y Villalengua (Sector Iñaquito).
- Teléfonos: 02 2455 110 / +593 99 011 5382
- Correo electrónico: isinfronteras@gmail.com
Información bancaria para depósitos:
Usted puede realizar su contribución por medio de depósito o transferencia directamente en el Banco Pichincha:
- Cuenta Corriente: 3009371404
- A nombre de: Misioneros Combonianos
- RUC: 1790641945001
Importante: Una vez realizada su contribución, por favor comuníquese al teléfono 02 2455 110 o envíe el comprobante por correo electrónico para confirmar la inscripción y registrar los nombres de las personas (vivas o difuntas) que serán incluidas en las intenciones de las misas diarias.


